miércoles, 26 de julio de 2017

Recuperando Historias: Fernando Luis "Colo" Dellepiani


Para cualquier hincha memorioso de San Telmo, de los que vivieron bien fuerte la década del ´80, seguramente es imposible que pase inadvertida la figura de aquel "colorado" que llegó desde Argentino de Quilmes en la famosa operación en la que en el medio de la trasferencia apareció un colectivo como parte de pago. Fernando Luis Dellepiani, aquel habilidoso, pensante y criterioso volante por ambas bandas que llegó al Candombero en 1981 e integró aquel equipazo que le peleó el ascenso hasta donde pudo a Lanús y Chacarita en esa Primera "C" que era para alquilar balcones, por los equipos que la integraban y por la calidad de los jugadores que había. El "Colo", que sigue siendo un fanático del ajedrez como cuando jugaba, nos recibió en su casa de Lomas de Zamora para recuperar esas historias perdidas y tener la oportunidad de compartirlas en el blog.
Repasamos su carrera, los cuatro años que jugó en Telmo, los pases frustrados, las ilusiones y sueños de un tipo que se considera un "lírico" del fútbol. Compañeros, técnicos, rivales, la Isla, y la imperdible anécdota con el "Negro" Enrique.
En la "Foto de Tapa", Dellepiani en cancha de Lanús en 1981 y Dellepiani en su casa, 36 años después, con la misma camiseta de época que supo defender.
Aquí va la historia de un jugador de San Telmo:
  • Empecé en la séptima de Los Andes, estuve un tiempo y dejé por el estudio porque mi papá no quería que jugara sino que estudiara. Recién volví al fútbol con edad de Cuarta División en Banfield. Incidió mucho un histórico de ese Club, un hombre de apellido Bagnatto. Anduve bien. En un partido contra River, al lado del Monumental, me vio Federico Vairo y me tentó para ir a River, esto sucedió en el entretiempo. Se lo comento a mi técnico, Jorge Masallis, y me dijo que no me iban a dejar ir. "Yo te voy a arreglar una platita" y ahí me ascendieron al plantel de Primera en 1974. Estaban Lavolpe, Taverna, Roselli, el "Negro" Sotelo, después vino el "Bambino" Veira, Novello, Madurga (un tipo que me dio buenos consejos).
  • Recuerdo que en un entrenamiento me rompe el tobillo Moris, un marcador central que era un caballo. Ahí bajé el nivel y retrocedí a Reserva. Hice el Servicio Militar (14 meses) y quedé libre de Banfield. Entro a trabajar en un centro de recuperación capilar y un tipo, dirigente de Argentino de Quilmes, que se iba a hacer el tratamiento del cabello, se acuerda de mi porque había visto un partido de Reserva entre Banfield y Boca y me tentó para ir a Argentino de Quilmes y ahí de nuevo en el fútbol donde debuto en 1979 contra Almagro. Recuerdo que el arquero era el "Flaco" Cousillas que después atajó en San Lorenzo. Empiezo a jugar, lo hacía bastante bien y me llegó a pedir Chicago también que ofreció a Roque Erba y buena plata por mi pase, pero no me dejaron ir. En el "Mate" jugué hasta fines de 1980.
  • Llego a San Telmo en 1981. Se va Jorge Mallo desde Argentino de Quilmes a San Telmo y me pide. Yo dudé mucho porque era bajar de categoría. En ese momento el "Mate" estaba en Primera "B" y San Telmo en la "C". Malbernat era el DT de Argentino de Quilmes y no quería que me vaya, pero el "Gordo" Mayo me comía la cabeza a cada rato para que vaya a San Telmo porque era un equipo obligado a pelear arriba con la necesidad de ascender. Eso fue lo que me hizo tomar la decisión. Pasar a San Telmo me ayudó a poder comprar mi primer autito, un Dodge 1500.
  • Finalmente me voy con el "Tano" Mazzeo a San Telmo y allí se dio la famosa operación entre los clubes que incluso fue nota de "El Gráfico". El "Ruso" Zielinski y Diego Magliano van de San Telmo a Argentino de Quilmes y Mazzeo y yo pasamos a San Telmo y los "Mates" por la diferencia de plata pusieron encima un colectivo. Al colectivo lo manejaba el preparador físico, Néstor Bonillo que nos llevaba a entrenar a Palermo.
  • Cuando iba para la Sede a firmar, soñaba el festejo del ascenso, me imaginaba a la gente festejando por esas calles porque siempre fui un lírico, pero después ese sueño se truncó, un gran quilombo institucional afectó ese sueño.
  • Teníamos un equipazo en 1981 y lo peleamos pese a tantas dificultades que se fueron presentando. Ese equipo de San Telmo me marcó mucho. Por los rivales con los que nos tocó pelear el ascenso, Lanús y Chacarita. Pero además por la calidad del plantel que teníamos.Yo soñaba. Cuando se arma el equipo se arma para ascender, con hombres: "Lucho" Martínez, "Chino" Báez, el "Tano" Regina, que para esa categoría era un fenómeno. Alderete, un defensor que era un asesino serial. Jugábamos muy bien. Si bien era la "C", logramos desplegar un lindo fútbol, algo muy difícil por las canchas y lo duro de la divisional. Antes te la ponían acá (se lleva las manos al pecho). Ibas a patear un corner y te rompían la nariz de un codazo, lo menos era una trompada en los riñones. Había que bancársela. Era bravo. No había como hay ahora, amarillas que condicionan al jugador. Qué amarilla ni amarilla! A pesar de ello, jugábamos al fútbol.
  • Mallo era un tipo al que le gustaba jugar al fútbol, ser protagonista, pero tacticista. Jugaba con líbero y stopper. Te dejaba en claro cuantos metros tenían que tener de distancia el líbero y el stopper, no más de seis, siete metros entre uno y el otro. Y después pasaba al "5", fundamental, porque era el que marcaba un poco la estructura del equipo. Pero insisto, le gustaban los jugadores que jugaban bien al fútbol. Los que marcaban la diferencia era "Lucho" Martínez, el estandarte del equipo, pero también "Nico" González jugaba bien, yo hacía lo mío, el "Chino" Báez aportó mucho en ese equipo, después teníamos a Mazzeo que era un goleador implacable. El día que debutamos le ganamos a Lanús en la Isla dos a cero. Es el día de hoy que recuerdo bien la jugada del primer gol: encaro y le doy un pase de taco a Mazzeo y le pegó violento, un golazo, en el arco del río. En ese partido lo expulsaron a Lodico, el "5" de Lanús que era en emblema de ellos.
  • La anécdota de ese partido me quedó para siempre. Ramón Enrique era el "10" de Lanús, y en el segundo tiempo entra un negrito que yo no sabía quien era. Lo encimo en mitad de cancha y le digo "Negrito, esta es la Isla, la concha de tu madre, no vas a salir vivo de acá"... Y el Negrito me miró fijo y me dijo "andá a la puta madre que te parió", no se le movió un pelo! Después con el tiempo, me entero que era Héctor Enrique, el que salió campeón del mundo en México ´86.
  • Ese San Telmo tenía muy en claro lo que hacía dentro de la cancha, jugábamos, pero todos retrocedíamos posicionalmente, para no dejar espacios libres. "Cachi" Castillo era el que tenía la misión de marcar en ese equipo, un "5" de marca, temperamental. Después teníamos a "Jimmy" Díaz, el "4" que era un asesino, apretaba y apretaba. "Nico" González, también. Estaba muy bien organizado ese equipo de San Telmo. Para lo que era la época, estaba muy bien armado y jugaba bien al fútbol en la "C". La defensa salía en bloque, la voz de mando la tenía Alderete. Alderete mandó a un jugador de Excursionistas (Carrasco) al hospital, lo desfiguró todo. Con "Lucho" Martínez teníamos la orden del armado. La parte de estrategia, de recuperar. Después se hacía fácil porque descargabamos con el "Tano" Mazzeo, con el "Chino" y definían.
  • Un miércoles voy a entrenar a la Isla con mi Dodge 1500 y cuando bajo del punte, me intercepta un Fiat 133 celeste, enseguida se mete uno en el asiento de acompañante con una "45". Me hacen manejar y en la calle Vieytes viene el otro, "correte, andá para atrás". Yo me quise escapar... tenía un flor de cagazo... y en eso uno me dice: "te salvás porque somos profesionales"... Al final, me dejaron atrás de una fábrica en Wilde y el auto apareció después en Solano. No me sacaron la ropa, pero se llevaron el bolso con todas las cosas y mis pertenencias. Un vecino de la Isla había visto lo que pasó y estaban todos avisados. Esto sucedió unos días antes de jugar contra Chacarita en San Martín y se aduce para muchos que fue una apretada para no jugar ese partido, pero nunca quedó claro. Incluso el caso tomó repercusión periodística. Salió en los diarios y hasta vino Canal 13 a la Isla a hacerme una nota para el programa Realidad ´81 que conducía Ramón Andino. Objetivamente, para mi fue finalmente un robo al voleo. Me quedó alguna duda, pero en el robo nunca me hablaron de ese partido.
  • La hostilidad que sentimos en ese partido en cancha de Chacarita fue total. No nos olvidemos que peleábamos palmo a palmo con Lanús y Chacarita. Empezaron a saltar en el techo de chapas del vestuario y parecía que se nos venía abajo. Le pegaban patadas a las paredes. Cuando salimos al campo, nos cagaron a monedazos. A mi, me putearon en todos los idiomas, por lo que había pasado en la semana donde se adujo que ese robo estaba vinculado para no jugar ese partido. Me acuerdo que estaba la platea baja de mujeres de Chacarita, y en eso voy a buscar una pelota y se me vienen al alambrado a putearme en todos los idiomas, las mujeres! En la Isla, Chacarita fue el único que nos pasó por arriba. Nos ganó 4-1. Yo entré desde el banco porque tenía la nariz rota.
  • La reunión con el "Gordo" Mallo para comunicarle al grupo que se iba, nunca me la voy a olvidar. Nos reunió a todos ahí, saliendo del vestuario, cerca de la salita de primeros auxilios. "Me voy, los dirigentes nos sacaron el apoyo". Nunca voy a olvidar la cara de apesadumbrado del técnico y a nosotros la noticia nos mató. Se fue Mallo pero los que nos quedamos la seguimos peleando hasta el final con Edgardo Marchetti, que reemplazó a Mallo. No veíamos un peso, pero la falta de apoyo no fue solo económica, sino de presencia dirigencial, quedamos solos. Igualmente decidimos seguir por el grupo y por la campaña que estábamos haciendo. Fue muy triste porque estábamos muy ilusionados.
  • Una mañana llega "Lucho" Martínez al vestuario y me dice que el "Toto" Juan Carlos Lorenzo me quería ver, que vaya porque le interesaba que yo jugara en San Lorenzo. Al principio no lo tomé muy en serio, pero "Lucho" me insistió: "Colo, andá, porque el Toto no de va a dar más bola, no la dejes pasar". Al otro día fuimos a la Ciudad Deportiva de San Lorenzo con mi Dodge 1500 y hablé con el "Toto" que estaba junto a Mario Griguol. Sabía todo el "Toto", estaba muy informado. Sabía que venía de hacerle un gol a Argentino de Rosario, hasta sabía de qué signo era porque le daba mucha importancia a la astrología. Apenas me ve me dice "vos sos de escorpio"... Después no sé bien que pasó. Nunca quedó muy claro, parece que me pidió pero los dirigentes habían solicitaron 35.000 dólares de esa época y la cosa se enfrió. Esto lo cuento para que vean la diferencia que había en esa época con la actual. Ahora no veo que se le corte la carrera a nadie, se trata de llegar a un acuerdo para que el jugador mejore y que le quede un mango al Club, como debe ser, pero en esa época no era así. Siempre fui muy futbolero. Yo lo miraba a Lorenzo con admiración y decía por dentro, "mirá la historia que tiene este tipo y me llamó a mi".  Yo era un lírico, pero me di cuenta que se me iba una gran posibilidad. Ahí entré un poquito en conflicto con los dirigentes. Por eso, para arreglar mi contrato en 1982 tardé mucho, porque yo estaba caliente. Recuerdo que el dirigente Jorge Girona ponía plata de su bolsillo para pagarme el sueldo.
  • Mi primer gol se lo hice de cabeza a Brown de Adrogué. Me acuerdo mucho de uno que le hice a Berazategui en la vieja cancha de Coca Cola, donde jugaba Berazategui al principio. Yo no había jugado nada bien, no podía ni levantar las piernas ese día y la gente de Telmo estaba caliente conmigo. De pronto me llega una pelota, le pego y hago el gol... Cómo lo disfruté... de la bronca que tenía lo fui a gritar y señalé a todos los que me estaban criticando. Mucho recuerdo uno que le hice a San Miguel en la Isla (1984), fue un partido con mucha gente, nosotros íbamos punteros de zona. Lo hice en el arco de la tribuna cabecera y me trepé al alambrado. Me quería abrazar con todos los hinchas. Son recuerdos inolvidables.
  • Un compañero: Con el "Chino" Báez tuvimos una gran relación. Me permitió entrar en su casa de la Isla, muy humilde, un pibe de primera. El venía a mi casa. Tuvimos muy buena onda. Nos defendíamos mutuamente. Te digo más, la única expulsión que tengo en San Telmo y en toda mi carrera fue por salir a defender al "Chino" Báez. En cancha de Lanús, el "3" era Sicher. Le pegó un patadón al "Chino" que lo sacó de la cancha. Una patada de expulsión, pero el juez le salvó la vida. Salí a bancarlo. Lo empecé a putear a Sicher y me saqué, en la primera dividida que tuve le metí un planchazo, algo muy raro en mí, pero estaba muy caliente. Hace tiempo que no nos vemos pero el afecto es mutuo. De San Telmo recuerdo a la mayoría como buena gente.
  • Un técnico. Me quedo con Jorge Mallo en San Telmo, pero ojo que tuve a muy buenos técnicos. Adolfo Pedernera y Osvaldo Diez en Banfield, Pachamé y el "Hueso" Glaría en Argentino de Quilmes. Lo que tenía el "Gordo" Mallo era la motivación. Me tenía como a uno de sus predilectos, me decía que yo era el "Pelé colorado". Aprendí mucho de Mallo, era muy tacticista. Edgardo Marchetti también me dejó cosas, más cerebral, cada uno con su estilo. Me encantaba escucharlos.
  • Mi mejor partido. Recuerdo uno contra Riestra en cancha de Lanús, son esas tardes que te salen todas bien. Le ganamos cinco a cero y la verdad que la rompí. El diario puso "gambeta Dellepiani". Creo que ese fue el último partido de Lucho Martínez en San Telmo, porque lo vendieron a San Lorenzo. Recuerdo uno contra Central Córdoba en la Isla que lo ganamos cuatro a cero, jugaba Carlovich para ellos y no existió, no la tocó. Les dimos un baile de aquellos. Hice un lindo gol ese día.
  • La Isla caliente. En el ´82 le ganamos a Almagro un partido muy bravo, lo dejamos sin campeonato. Yo estaba jugando y se escuchaban los tiros afuera del estadio. Después en el ´84 también en la Isla, quedamos eliminados contra Villa Dálmine en el octogonal y se pudrió todo. No podíamos salir del vestuario. La puerta se doblaba de las patadas. Estuvimos una hora sin salir. Pero llegó el momento y dije, yo di todo, no me guardé nada y decidí salir. Lo hice con mi compañero José Landolfi. Vamos caminando, bordeando el Riachuelo para cruzar en el bote. De pronto viene un grupo corriendo y nos identifica: "con vos Colo la cosa no es, quedate tranquilo, donde están los otros, donde están los otros..." Zafamos, pero la verdad es que ese equipo dejó todo. Nos eliminó el que después ascendió.
  • Un jugador rival: de mi época elijo a Alfredo Gómez, el "10" de Chacarita, jugadorazo. Darío Stefanutti, delantero de Defensa y Justicia, un crack. Ramón Enrique (Lanús) también era bueno. Y otro que pintaba lindo y fuimos compañeros en el ´85 en San Telmo, Marcelo Policaro que venía de Lamadrid. El se acercó mucho a mi. Un pibe bárbaro, con unas condiciones tremendas.
  • Después de San Telmo me llamó Néstor Bonillo, un preparador físico de renombre que trabajó en San Telmo y que ahora está en la Selección de Perú, muy amigo mío que me propuso ir a jugar al interior, a Racing de Castex (La Pampa). Había ido Jorge Troncoso (ex Selección Nacional, Vélez y River). Y me fui para Castex a jugar el viejo Regional. Pagaban muy bien. Lo bancaba "Semilleros Ranoquia", lo bien que pagaban... Esto fue en 1986. Ese grupo tenía una ilusión muy grande porque era para clasificar al primer Nacional "B" de la historia, había banca, pero perdimos la final contra Ferro de Pico (La Pampa). Después me fui a Olavarría y fiché para El Fortín, pero jugué un par de partidos nada más y ahí largué todo. Si hay una cosa de la que me arrepiento es de no haber hecho el curso de Técnico. Creo que si lo hubiese realizado hoy estaría trabajando. Me apasiona el fútbol, me vuelve loco. La táctica, la estrategia. Miro partidos y los analizo.
  • Mientras fui futbolista pude vivir del fútbol sin necesidad de tener otro trabajo. Mientras jugué, lo digo humildemente, siempre estuve entre los de mejor salario dentro de un plantel. Ahora, cuando me di cuenta que ya no podía vivir de lo que me daba el fútbol, largué todo y me fui a trabajar. Por eso cuando tenía 29 años decidí abandonar.
  • Yo soy el tío de Mauro Navas, el que jugó en Temperley, Banfield, Racing, Udinese y Espanyol de Barcelona. Seguí toda su carrera y puedo asegurar que las cosas son muy distintas a cuando yo jugaba, me refiero a la relación entre el jugador y el dirigente. Todo ha cambiado, antes el representante no existía y ahora un buen representante te puede mejorar mucho el destino futbolístico de tu vida. Son épocas muy distintas.
  • El "Pampa" Félix Orte fue un gran amigo mío desde las inferiores de Banfield. Incluso yo estaba mejor considerado que el "Pampa", pero a el se le dieron las cosas como para que pudiera trascender más, haber llegado a Racing, Rosario Central y haber realizado una linda campaña. Un día pasa por la puerta de casa y nos quedamos charlando, había venido en un auto cero kilómetro con toda la pinta y yo por dentro sentía, "miralo al Pampa, y yo en Racing de Castex"... Fue la primera vez que sentí envidia, una sana envidia.
  • Disfruté en San Telmo, disfruté por el equipo que teníamos. Porque yo siempre fui un lírico y me encantaba jugar al fútbol y ese equipo lo hacía muy bien. Disfruté pero también sufrí. Cuando llegan los insultos, el jugador sufre. A mi me pasó y lo sentí. Después, con los años, uno entiende al hincha, pero en su momento, por la juventud de uno, la puteada te hace daño. Sentís tristeza.
  • La mística de San Telmo en la Isla hay que cuidarla. En el fútbol, si no te haces fuerte de local no vas a pelear nunca nada. En la Isla no se pueden ceder puntos. Yo hablaba con amigos míos del fútbol como Darío Stefanutti y me decía; Colo, la Isla es muy brava. Tipos que no arrugaban, pero reconocían que era difícil. En la Isla estábamos obligados a hacer sentir el rigor, se lo hacíamos a todos y te puedo asegurar que arrugaban todos. Cuando los chamuyabas un poco y miraban el suelo, ya está, era porque estaban cagados. Me pone feliz que San Telmo haya recuperado esa mística. El único que se me plantó fue el "Negro" Enrique, que ya mencioné antes.
  • San Telmo significa mucho para mi. Yo me siento parte de San Telmo. Yo fui feliz. Pasé las malas también. Cuando estoy con la computadora en mi escritorio, pego un giro y me quedo mirando la foto que estoy con la camiseta de San Telmo en la cancha de Chacarita y ahora que pasaron los años, valoro mucho el haber podido vivir esas cosas. Ese año ´81, qué equipo!, cuánta ilusión!, pero me quedó ese sabor de un sueño trunco. Pero que después de tantos años se acuerden de mi, que vengan a mi casa a tener esta charla, para mi vale oro, de verdad lo digo. Hoy lo sigo por internet. Vi toda la etapa de las obras en la cancha y cada vez que lo televisan miro el campo y digo: mirá qué cesped! Cuando yo jugaba era de tierra. Quiero aprovechar para saludar a toda la gente de San Telmo que me recuerda y por el afecto que me brindan siempre.

FICHA Y ESTADÍSTICAS:
Nombre y Apellido: Fernando Luis Dellepiani
Fecha de nacimiento: 12 de noviembre de 1955.
Lugar: Lomas de Zamora
Puesto: Volante derecho, de creación.

Trayectoria:

  • Inferiores de Los Andes y Banfield (hasta 1979)
  • Argentino de Quilmes (1979-1980 en Primera "B")
  • San Telmo (1981-1982 en Primera "C")
  • Argentino de Quilmes (1983 en Primera "C")
  • San Telmo (1984-1985 en Primera "C")
  • Racing de Castex (La Pampa - 1986)
  • El Fortín (Olavarría -1986)

Debut en San Telmo:
7 de marzo de 1981: San Telmo 2 - Lanús 0 en la Isla Maciel.
San Telmo formó así: Toranzo; Pedro Sánchez, Angel Regina, Sergio Castro y Luis Armani; Fernando Dellepiani, Olegario Alderete y José D. González; José Báez, Víctor Luis Martínez y Esteban Mazzeo. Luego ingresó: Mendiburú. DT: Jorge Mallo.

Ultimo partido en San Telmo:
30 de noviembre de 1985: San Telmo 3 - Flandria 2, en cancha de Excursionistas (hizo un gol).
San Telmo formó así: Mario Pava; Daniel Acosta, Hugo Flores, Víctor Hugo Martínez (capitán) y Julio C. Ugolini; Jorge Gissi, Hugo Carozza y Marcelo Policaro; José O. López, Fernando Dellepiani y Rubén Caballero. Luego ingresaron: José Blanco y Enrique Hirsch. DT: Subcomisión de Fútbol.

Partidos jugados en San Telmo: 107
En 1981: 31
En 1982: 30
En 1984: 28
En 1985: 18
Goles convertidos en San Telmo: 12
En 1981: 5
En 1982: 1
En 1984: 4
En 1985: 2
Expulsiones en San Telmo: 1 (en 1981, vs. Lanús).

Nota realizada el 21 de julio de 2017 por Adrián Navarro y Adrián Bevilacqua.
imborrabletelmo@gmail.com
tw: @ImborrableTelmo

2 comentarios:

  1. Un fenómeno el colo. Es verdad q lo amabamos y luego lo puteaban, pero jugaba muy bien. Sobre las anécdotas cuenta cuando se pudrio en la isla, yo estaba, era pibe, y lloré mucho cuando quemaron la cancha, y me acuerdo q estaba preocupado por José landolfi, que nos hicimos amigos de ir de la.isla a San Martín, y me contó exactamente lo mismo q dijo el colo, que a ellos no lo tocaron.
    La verdad hermosa nota, me hizo volver 35 años atrás, y recordar a esos jugadores, y los viajes de Ballester a la.isla con mi finado viejo.
    Fabio

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    1. Muchas gracias por el aporte de tu comentario. Abrazo Santelmista!

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