jueves, 14 de abril de 2016

Se cumplen 60 años de la llegada de Osvaldo Baletto a la presidencia.



Osvaldo Baletto
Dr. Osvaldo Baletto
Según los Libros de Actas del Club, único documento fidedigno del acontecer diario de San Telmo, tras la Asamblea General desarrollada el 15 de Abril de 1956, fue elegido por aclamación el Dr. Osvaldo Francisco Baletto como nuevo Presidente del Club Atlético San Telmo, como líder de la “Lista Unidad”, sucediendo en el cargo a Don José Nicolás Peratto, el patriarca de la historia del Club, quien estuvo a cargo de la presidencia durante 30 años. 
Curiosamente, Baletto, uno de los hombres más importantes de la historia de San Telmo, llegó a la presidencia un día después de haber cumplido 47 años.

Aquí, compartimos una breve historia de Baletto en el día del 107º Aniversario de su nacimiento y a 60 años del arribo a su primer presidencia.


Osvaldo Francisco Baletto, un emblemático hombre de San Telmo. Su apellido está arraigado de lleno en la historia centenaria del Club y del barrio mismo. Su abuelo Don Luiggi, fue el que trajo el apellido a la Argentina desde la Liguria (Italia), forjando una familia de trabajadores que continuó con Don Francisco (papá de Osvaldo).

Osvaldo Baletto nació el 14 de abril de 1909. En una casa de Defensa al 1100 (entre San Juan y Humberto Iº) pasó los primeros años de su vida. A los 23 años se recibió de médico cirujano en la UBA, aunque no pudo ejercer por un problema en la visión y se dedicó a médico clínico trabajando siempre en el Hospital Rawson y en su consultorio que estaba en su propia casa, en Garay 337. Casado con Olga, allí nacieron sus tres hijos, Osvaldo (h), Jorge y Marta.

Su vida dentro del club San Telmo comenzó desde muy joven como simpatizante y tras la refundación del club en 1942 se volcó de lleno a su engrandecimiento. Multifacético. Desde miembro de comisiones a médico del equipo. En 1944, con 35 años, integró una subcomisión para Reformas de los Estatutos. En 1946 fue Vicepresidente. Entre 1947 y 1952 estuvo a cargo de la Secretaría del club.
El 15 de abril de 1956 fue proclamado Presidente sucediendo a Don José Perato y estuvo en el cargo durante dos años. Bajo su gestión San Telmo alcanzó un logro deportivo muy deseado, el Campeonato de 1956 y el ascenso a Primera “B”.
Se encaró la construcción de todas las tribunas del estadio que dotaron al mismo de una capacidad de 15.000 espectadores, siendo para la época uno de los más importantes del ascenso.  Tras su presidencia, integró hasta 1968 distintas comisiones como vocal. Durante 1964/65 participó activamente en una subcomisión para la adquisición de la Sede Social de la calle Perú 1360/62. 
Su vida relacionada con el club San Telmo fue mucho más allá de una carrera como dirigente. Puede decirse que San Telmo fue su vida misma. Un apasionado por la divisa, futbolero, hombre de todos los sábados. Ansioso cuando no podía concurrir a ver a su equipo, aguardando escuchar los resultados por la Oral Deportiva, el único medio que los brindaba. Solía usar guantes para no comerse las uñas por los nervios del partido. Iba y venía caminando alrededor de la cancha y le preguntaba a los hinchas las secuencias del partido porque su visión no le permitía observar mucho el desarrollo de las acciones de juego. Emprendedor. Muchas veces para los suyos era más fácil ubicarlo en el club que en su propio consultorio. Hombre solidario, de principios, practicaba lo que hablaba. Siempre brindó mucho calor afectivo. Socialmente cumplió una labor loable para el barrio. Por su consultorio pasaban muchos vecinos de pocos recursos y jamás dudó en atenderlos gratuitamente. Nadie se iba de allí sin ser atendido. En otros casos no cobraba las consultas a sus pacientes, sino que los convencía para que se hicieran socios de San Telmo.
El 2 de julio de 1983, en un acto que contó entre otros invitados con el Presidente de AFA, se le concedió un Carnet de Oro que lo acreditaba como “Presidente Honorario del Club” y se bautizó con su nombre al estadio de la Isla Maciel, por el que tanto hizo.

Físicamente se fue el 11 de noviembre de 1986, a los 77 años. Pero dejó un sello imborrable. En su memoria, un año después de su partida, la comunidad de “su” barrio le brindó un merecido homenaje al erigirle un busto recordatorio en el hall del club, el cual amó con toda pasión. 
El 1º de diciembre de 2006, al cumplirse 50 años del primer ascenso de San Telmo a Primera “B”, se distinguió a los jugadores de ese equipo y también al Dr. Osvaldo Baletto, en nombre de su hijo.

2 comentarios:

  1. Excelente articulo,un gran recuerdo para el medico de los pobres

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  2. Excelente articulo,un gran recuerdo para el medico de los pobres

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