domingo, 30 de noviembre de 2014

Foto de Tapa: Fue un hermoso sueño, es una cruel pesadilla.

Ni en pedo soñábamos con esta Tapa. La vuelta olímpica era nuestra obseción. Alguna vez será.
Se terminó. 30 de noviembre de 2014, en Pilar, el destino en la historia de San Telmo tiene marcados hechos macabros, insospechados, inexplicables. Hace apenas 28 días los abrazos y las lágrimas en la Isla Maciel pinaban un panorama de fiesta, saboreamos el título, nos sentimos campeones. Todo se fue a la mierda. Ese maldito 10 de noviembre nos partió un rayo por la mitad y no nos dimos cuenta. Desde la noche de los asesinatos, todos los diablos que merodean la Tierra se empecinaron como otras tantas veces en la historia de San Telmo, y reciclaron las tristezas, aquellas que se estuvieron a punto de archivar, de dejar en el camino. El día que les contemos a nuestros hijos la forma en la que se perdió este ascenso nos van a responder si lo que les decimos es joda...
Lo concreto, lo real, es que Telmo estuvo a un pasito de volver a la "B", pero se quedó sin nada, y como para hacerla más dolorosa nos eliminó Dock Sud, porque con todo lo que pasó aquel 10 de noviembre, encima la vida los premia y a nosotros nos lastima y nos golpea muy, pero muy fuerte. La serie semifinal termina con un lapidario 0-3, y nada para discutir. En el global nos faltó nafta, el rival nos venció bien y si hay algo rescatable en medio de este abrupto final, es que no nos gozaron sus hinchas en una cancha, porque no los hubo, porque hubiese sido una imagen doblemente frustrante.
Da la sensación de que esta desventura deportiva pega más fuerte que el propio descenso, porque esta vez casi que saboreamos el título y al quedarnos sin nada, es difícil de explicar con alguna palabra tamaña decepción. ¿A Franzoni qué le vamos a achacar? Si llegamos hasta donde llegamos fue por su gestión de trabajo, pero no alcanzó. El esfuerzo de todas las partes fue tremendo para tratar de alcanzar el logro, nada fue suficiente. Por muchos años nos quedará la duda, la intriga de saber si aquel encuentro decisivo ante Lafe se hubiese jugado en la Isla, con toda la gente a favor... Y la duda será eterna. Tuvimos muchas chances después, pero la fibra con la que estábamos escribiendo la historia se secó, se quedó sin tinta.

Síntesis: por Pedro Espelosín.


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