Leiva fue un jugador de categoría para la "C". Pensante, frío, de gran pegada y con un panorama de la cancha excepcional. Cuando el técnico Aquino encontró la fórmula del fútbol al asociarlo con Pontelli, ambos sobresalieron del resto y llegaron en plenitud al Reclasificatorio que le dio el ascenso al Candombero.
Fue el primer año de Leiva en el club, que luego en Primera "B" se convirtió figura y referente del mediocampo en tres ciclos distintos alcanzando 209 partidos (21 en la "C" y 188 en la "B" Metro) y participando de tres reducidos para intentar el ascenso al Nacional. Según nuestras crónicas de la época alcanzó los 14 goles convertidos de tiro libre sobre un total de 52 conquistas, impresionante para un mediocampista por derecha.
De Césare había sido figura en Temperley antes de la quiebra de los Gasoleros y también participó de su regreso a las canchas tras dos años sin poder competir. Le impregnó garantía a la defensa de San Telmo que ya tenía al capitán Walter Eduardo Céspedes como líder. El "Tano" fue puro temperamento y amor propio con mucha capacidad para el cierre justo y un muy buen juego aéreo. A veces se pasaba de rosca, razón por la cual en la campaña del ascenso fue expulsado en cuatro oportunidades. Sus actuaciones destacadas le valieron el reconocimiento del público e incluso se destacó en el primer año de San Telmo en la "B" convirtiendo cuatro goles de cabeza. En total participó de 81 partidos (34 en la "C" y 47 en la "B" Metro); anotó 6 goles (cinco de cabeza).
Curiosamente ambos transitaron tiempo después caminos similares, actuaron juntos en Brown de Adrogué y Cañuelas.
La fotografía la tomamos el 17 de agosto de 1996, en la Isla Maciel, la tarde que se festejó el ascenso con un encuentro amistoso entre el San Telmo de 1975 y el de 1996. Pasaron 25 años, nada menos.

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